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La nutrición por edades

5 comidas al día

Las comidas en la escuela

Niño comiendo un plátano
La comida del mediodía suele proporcionar el aporte de energía y nutrientes más elevado y debe complementarse equilibradamente con la cena. Es mejor potenciar los denominados “guisos de cuchara” como primeros platos. Si tu hijo come en la escuela vela porque su alimentación sea la correcta. Además, has de tener su plan de comidas mensual para que los platos no coincidan con las cenas y que la dieta no se le haga repetitiva.
 
Cada vez más los niños comen en la escuela, donde cada uno de ellos toma alrededor de 150 comidas durante el curso escolar. Los comedores escolares son una buena oportunidad para que tu hijo complete su formación alimentaria (la primera parte de ésta ha de recibirla en casa) y adquiera buenos hábitos. Los comedores de las escuelas ofrecen comidas variadas y equilibradas, al tiempo que contribuyen a que los alumnos adquieran y mantengan hábitos alimentarios saludables. Para que los padres puedan restablecer el equilibrio de la alimentación diaria del niño, tienen que conocer los menús del comedor escolar de manera que las comidas que tomen en casa compensen el exceso o la deficiencia de nutrientes aportados en las comidas realizadas en la escuela.
 
¿Cómo puedes tener la seguridad de que la alimentación de tu hijo está correctamente equilibrada? Asegurándote de que comen un poco de todo. Pide el menú semanal o mensual de comidas escolares de tu hijo; las programaciones escolares deben presentarse con una rotación mínima de 4 semanas y se aconseja un programa de otoño-invierno y otro de primavera-verano. Si conoces los menús escolares podrás confeccionar los de casa, equilibrar el aporte de nutrientes y energía y evitar posibles deficiencias o excesos. Es mucho más sencillo planificar menús para toda una semana que para un solo día.
             
Pide el menú semanal de comidas escolares de tu hijo; así podrás ver qué técnicas emplean para cocinar los alimentos y detectar si hay demasiados fritos en la programación semanal. En el menú tiene que haber distintos tipos de cocción: rebozados, al horno, cocido, al vapor… La alimentación es importante en ambos sentidos: en los ingredientes y en la manera de cocinarlos. A los niños les gustan mucho los fritos pero no se puede abusar de ellos.
 
 
Las comidas en la escuela deben incluir:
  • Un primer plato (verdura, ensalada, pasta, cocido…). Una vez por semana los niños tienen que comer arroz, legumbres, verduras, pasta y patatas.
  • Segundo plato rico en proteínas: carne, pescado o huevos. Al menos un día a la semana tiene que haber en su menú un plato de pollo, otro de ternera, otro de cerdo o cordero y pescado. Se recomienda que el pescado esté preparado en filetes para evitar accidentes con las espinas.
  • Una guarnición en el segundo plato: verdura, ensalada, pasta o legumbres (ha de variar en función del primer plato del menú). Siempre tiene que estar especificada en el menú. No puede figurar sólo “guarnición”.
  • 40 gramos de pan.
  • Un lácteo (yogur, queso o natillas).
  • Una pieza de fruta.
  • Agua. 
Procura preguntarle a tu hijo qué ha comido a la hora de la comida y en qué cantidad. No te sorprendas que se haya “zampado” una buena ración de “ese” plato que en casa no hay manera de hacerle tragar. Una de las ventajas de los comedores colectivos es que los niños comen lo que ven ingerir a los demás. Así, no tienen problemas con algunos alimentos que a los que en casa ponen mil pegas.
 
Cuidado con un detalle: a veces, en los comedores escolares los niños terminan comiendo demasiado, lo cual no es beneficioso por lo que puedes ponerle remedio “equilibrando” la balanza en casa.