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La nutrición por edades

La pubertad

Hábitos alimenticios saludables en la pubertad

Esta época de la vida es muy importante en la educación nutricional. La personalidad adulta se está formando y tu hijo está tomando decisiones por sí mismo. No puedes imponerte como antes y las comidas pueden ser un punto de conflicto... o de encuentro. Sin embargo, no está de más que vigiles algunos hábitos para averiguar si está siguiendo una buena nutrición.
 
A medida que se hace mayor tu hijo es cada vez más independiente. Puede que haga alguna de sus comidas fuera de casa; al margen de las que pueda hacer en el comedor escolar; que se cocine él o ella su propia comida a pesar de que tú no estés en casa... Si ha tenido una buena educación nutricional tu función es básicamente de revisión a distancia.
 
La familia debe supervisar el tipo de dietasque siguen los hijos adolescentes, para evitar que hagan, por su cuenta, combinaciones de alimentos absurdas o muy monótonas con la finalidad de adelgazar.
 
De los 13 a los 16 años se produce el denominado “estirón” y se llega a alcanzar la estatura definitiva. Esto significa que hay más sensación de hambre; que las raciones son mayores; y que hay que cuidar muy especialmente la dieta, procurando que sea calóricamente suficiente y con un buen aporte de proteínas de alta calidad y buenas “dosis” de calcio. La formación de músculos y esqueleto se puede decir que está “a tope” y la comida es la fuente de la que se nutren.
(Fuente: La alimentación de tus niños. Nutrición saludable de la infancia a la adolescencia. Agencia Española de Seguridad Alimentaria. Ministerio de Sanidad y Consumo. Madrid. 2005)
 
Tampoco se trata de que te obsesiones con su nutrición. Hay que respetar sus gustos. Únicamente has de vigilar algunos detalles.
 
 
Buenos hábitos alimenticios de los adolescentes:
  • Cuidado con los excesos... aunque tu hijo coma más como consecuencia del momento vital que está pasando hay que vigilar que esa ingesta no sea excesiva y llegue a aumentar su peso corporal hasta alcanzar el sobrepeso o la obesidad.
  • Vida activa en la que dediquen parte de su ocio a la práctica de algún deporte.
  • Ha de saber lo importante que es la comida para la salud, la estética y el bienestar general.
  • Que haga cinco comidas al día. Le vendrá bien fraccionar las ingestas en cinco partes para sentir saciedad y comer alimentos de todos los grupos a lo largo de todo el día.
  • En la variedad está el gusto. Procura ofrecerle menús que incorporen alimentos diferentes cada día. Si desde pequeño ha comido de todo le gustará probar cosas nuevas.
  • Dale una comida rica en alimentos ricos en hidratos de carbono complejos como pasta, arroz o patatas.
  • No le dejes comer frente al televisor.
  • No le dejes saltarse las comidas.
  • Elige raciones que se “ajusten” a su medida: pizzas individuales, en lugar de familiares; chocolatinas, en lugar de tabletas.
  • Mejor agua que refrescos azucarados o zumos envasados. Beber es tan importante como comer... y es mejor que no abuse de los refrescos ricos en gas y azúcar. De agua ha de tomar, al menos, un litro y medio.